¿QUÉ ASPECTOS PUEDEN SER TRATADOS EN EL MODELO?

INTELIGENCIA SOCIAL: El fútbol permite que los niños y jóvenes, inclusive sus familias generen un relacionamiento social importante para el desarrollo integral. En muchas ocasiones vemos padres que comparten con los niños y jóvenes del equipo de su hijo, los invitan a sus casas, los llevan en sus vehículos y eso genera la interacción social necesaria para una sana inserción en comunidad, ya que se relaciona con diferentes grupos etáreos.

INTELIGENCIA RELACIONAL: El joven en el trabajo permanente con su equipo aprende a relacionarse mejor, a comunicar mejor sus ideas, a compartir un propósito común y esto le permite conectarse con sus compañeros a partir del desarrollo constante de sus herramientas de comunicación.

INTELIGENCIA MENTAL: Es notorio ver jugadores de fútbol en su etapa formativa con hábitos de sueño, alimentación y ejercicio, en general hábitos de vida saludable frente al resto de la sociedad. Este proceso durante la fase formativa los potencia en su edad adulta y les permite mantener dichos hábitos inclusive estando fuera de su actividad deportiva o ejerciendo profesiones diferentes.

INTELIGENCIA EMOCIONAL: El fútbol genera emociones que seguramente sólo has sentido si has experimentado vivirlo, ya sea como jugador, técnico, padre, árbitro o cualquier otro rol que tengas. Trabajar la inteligencia emocional, la habilidad de reaccionar con tranquilidad, de manejar la presión debida, de potenciar herramientas para el autocontrol son un kit que nos servirá en todas las áreas de nuestra vida.

INTELIGENCIA AFECTIVA: Un equipo al meterse en esa relación permanente de jugar un torneo, de luchar por cada partido, de vivir experiencias de viajes alrededor del fútbol, va construyendo en cada ser humano la posibilidad de dar y recibir afecto, tan importante y resquebrajada en nuestra sociedad actual.

INTELIGENCIA ESPIRITUAL: La conexión grupal, la cohesión del equipo y el interés por cumplir un propósito genera una posibilidad mayor de que los jugadores sean más conscientes de la relación con Dios y que puedan desarrollar elementos de conexión como la oración y el manejo de creencias que les permiten tener un orden espiritual en su vida.

EXPERIENCIAS DE VIDA: Su historia de vida de cómo llegó hasta hoy puede ser un ejemplo para muchos niños, jóvenes y formadores de hoy de disciplina, de resiliencia, de superar adversidades, atrévase a contar lo que tiene para enseñar, estoy seguro que impactará la vida de otros.

En general, el fútbol como formador integral ha tenido también ejemplos importantes de resiliencia, de seres humanos que han cometido errores y que han podido salir de ellos a través de la fortaleza mental, emocional y espiritual que han adquirido al practicar el deporte. Seres humanos de carne y hueso que pueden ser ejemplo para la sociedad y que van a impactar a quienes practican nuestro deporte y en algunos casos generan conductas impropias a que empiecen a mirar que su propósito de vida va más allá de acumular medallas, trofeos y dinero.